Buenos Días ...


Un despertar en La Habana incluye música, poesía, lírica, movimiento. Es esa experiencia adictiva que quieres repetir una y otra vez .Es ese olor a pan fresco y sumo de limón q te hace estar mas listo que nunca para entrar en la cocina por el desayuno de siempre, justo cuando quieres continuar envuelto entre las sabanas. 

El constante cambio climático, la humedad, la caída de las hojas sobre el Prado, los colores, el café, los pintorescos vecinos. Mi experiencia incluye naranjas intensos, negros, los primeros rayos de sol y la exuberante arquitectura antiquísima que aun domina la ciudad. Es el calor que te inunda, que te obliga a cambiar tus looks y hacerlos mas acordes, mas funcionales, prácticos e incluso atractivos. Un despertar en La Habana sabe a Caribe, a textos de algún escritor caótico que ya no esta pero que dejó su huella, a Carmen sin un Bizet, a folklore, al arte del souvenir.

El otoño apenas se hace latente y las temporadas pasan como los años, casi imperceptibles. Pero cada mañana es diferente, es algo nuevo, es ir a la conquista de esa utopia de niños.

La Habana te quita el sueño, te dice que es momento de continuar, de sonreír y hacer que otros sonrían a cambio; de tomar el desayuno, vestirte, de ir a la calle. De comenzar a vivir tu historia. 

Americana y Pantalón de pinzas Fariani Italy / Jersey naranja Joe

Fotografia _ Alberto Morales